Carta a Ricardo Zambrano

Ecuador, 18 de marzo de 2008
Asambleísta Ricardo Zambrano
Presente.-

De nuestra consideración:
Reciba un cordial saludo de las más de 100 organizaciones juveniles de Costa, Sierra, Amazonía y Galápagos que  somos parte del Acuerdo Nacional por la Constituyente, quienes hemos construido el Mandato Juvenil desde el mes de febrero de 2007.
Si bien es cierto la propuesta de voto optativo desde los 16 años no es una propuesta del Mandato Juvenil, expresamos nuestra postura frente a sus declaraciones públicas: “…se debe discutir el tema a profundidad, porque hay la tesis de que los jóvenes reclaman derechos a expresarse en varios escenarios, “pero estoy convencido de que a esa edad el adolescente no tiene conciencia social y política para determinar lo que más le favorece a una jurisdicción y peor al país”, subrayó”. (diario El Universo, domingo 16 de marzo de 2008)
Los y las  Jóvenes, adolescentes, niños y niñas somos personas con criterio y razonamiento válido y  legítimo. Históricamente, jóvenes, hombres y mujeres, han dado testimonio de su capacidad de expresión y acción en luchas sociales que han aportado en la consecución de: derechos laborales, derechos al acceso a la educación, estado laico, paz mundial, medio ambiente, soberanía económica frente tratados y acuerdos de libre comercio, movimiento alterglobalización, luchas agrarias, objeción de conciencia, etc. Esta carta resultaría insuficiente para nombrar todo el aporte histórico que las juventud(es) han aportado a la progresividad de los derechos humanos.
El movimiento de niñez tuvo relevante trascendencia en el proceso constituyente de 1998 al demandar y conseguir el reconocimiento de la ciudadanía desde el nacimiento. La ciudadanía plena y activa es una apuesta que el actual proceso constitucional lo ha evidenciado y por ello nos sorprende y desconcierta que usted exprese criterios que suponen retroceso en materia de derechos humanos (civiles y políticos).
Usted es un asambleísta joven, seguramente su proceso político lo inició a partir de sus primeros años de vida, de no haber existido el reconocimiento a la importancia de la juventud en los procesos políticos del país, usted no estaría detentando el cargo que tiene, pues podría haber sido objetado simplemente por su edad o a pretexto de que le falta conciencia social, experiencia o cancha en la palestra política.
El mandato popular que le ha sido delegado es para profundizar las garantías y derechos constitucionales del pueblo ecuatoriano, del cual en su gran mayoría es menor de 30 años, es decir Ecuador es un país eminentemente joven.
Juventud en la población ecuatoriana 2005.

Grupos de edad    Hombres        Mujeres        Total
15 a 24 años    1.300.640    1.267.673    2.568.313
25 a 29 años    550.287        544.003        1.094.290
Fuente: INEC – Proyecciones de población 2001 – Elaboración: STFS – SIISE

Los temores de que los y las adolescentes y jóvenes podamos ser manipulados es no confiar en las capacidades de estos Titulares de Derechos. En franca oposición con las luchas históricas que la juventud ha dado desde su movilización y conciencia crítica frente a formas establecidas de poder hegemónico político, económico, cultural y social.
Por otro lado es tener una mirada reduccionista de la democracia, la cual no puede basarse en el sufragio como el único mecanismo democrático de participación social y política. Usted, al ser asambleísta de Acuerdo País asumió la revolución ciudadana, la misma que tiene como uno de sus ejes fundamentales la participación ciudadana como elemento de la transformación política, económica y social del país.
Estas visiones siguen eternizando el adultocentrismo como una clara expresión de discriminación,  de relaciones de poder asimétricas, en las que; las decisiones y la palabra se centran en el adulto o adulta. Restándonos a los y las jóvenes la posibilidad de construirse como Sujetos de Derechos,  Sujetos Políticos y Sociales estratégicos del desarrollo del país.
La condición etarea es uno de los elementos de la juventud, pero ser joven va más allá de lo cronológico y biológico; existen condiciones sociales, políticas, culturales y económicas que construyen lo joven y lo juvenil. No es una etapa de transición a la vida adulta, quizá en las clases dominantes puedan darse el lujo de contar con este período transitorio, pero la mayoría de los y las jóvenes del país vivimos discriminación de clase, generacional, de género, étnica, por orientación sexual y expresión de identidades.
Le invitamos a reflexionar sobre estos y otros temas que con gusto estaremos prestos a debatir horizontalmente entre sujetos políticos, iguales, movidos por el profundo compromiso de transformación del Ecuador.
Los y las Jóvenes no somos masa electoral, somos sujetos de derechos con propuestas, acción creativa y rebeldía.

“La participación con decisiones es también asunto de jóvenes.”
“El Estado garantiza…la sociedad respeta”
“Cuando la asamblea nacional se convierte en un teatro burgués, todos los teatros burgueses deben convertirse en asambleas nacionales”
“Los jóvenes queremos libertad realmente, pero no creemos en los políticos que mienten”
Queremos un país diferente, que no sea excluyente y que luche por siempre…”

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